La madrugada y las primeras horas de la mañana de este sábado han transcurrido en la frontera con normalidad y calma, pese a la alerta
El Gobierno endurece el discurso sobre la inmigración asediado por la crisis de Ceuta
Las fuerzas de Seguridad de Marruecos han asegurado que han frustado este sábado un intento de cruzar de forma irregular a la ciudad española de Ceuta de cientos de migrantes, en su mayoría subsaharianos, que se habían ocultado en las afueras de la urbe fronteriza de Fnideq (Castillejos en español).
Fuentes de Seguridad marroquíes indicaron a EFE que el incidente se registró en una zona montañosa, en las afueras de Castillejos y al suroeste de Ceuta. Según las mismas fuentes, los agentes marroquíes dispersaron a los migrantes, que siguen en la zona.
A pesar de esta alerta, la madrugada y las primeras horas de la mañana de este sábado han transcurrido en la frontera de Ceuta con normalidad y calma con la presencia de un importante despliegue policial. Los controles se mantienen en las principales carreteras de acceso a Castillejos, en especial en las procedentes de Tetuán y Tánger.
La noche ha transcurrido además con una densa niebla sobre el entorno fronterizo, aunque sin que se hayan producido, hasta el momento, movimientos significativos de personas hacia el vallado y la costa ceutí. Durante la madrugada se intensificaron las tareas de vigilancia en las inmediaciones de la frontera con Ceuta, tanto en tierra como en el mar, con la intervención de lanchas rápidas de la Marina Real marroquí y drones.
Una joven migrante de 17 años, de las muy pocas que accedieron a la ciudad, explicó a EFE que logró llegar durante la noche a Castillejos desde Tetuán. Según su relato, viajó en un autobús que fue detenido en tres puestos de control a lo largo de los aproximadamente 35 kilómetros que separan ambas localidades.
La frontera de Ceuta, en calmaLa frontera del Tarajal se encuentra en calma desde primera hora de la mañana de este sábado. Miles de efectivos participan en un despliegue de seguridad sin precendentes que ha organizado Rabat para impedir el cruce masivo a Ceuta que había sido convocado para este sábado a través de redes sociales tras la tragedia de los pasados días 30 y 31, cuando decenas de miles de personas cruzaron a pie y a nado al enclave español con al menos 141 muertos, según organizaciones humanitarias.
La Marina Real marroquí ha activado seis embarcaciones semirrígidas en el mar. En tierra, miles de agentes de las Fuerzas Auxiliares controlan el perímetro fronterizo, apoyados por efectivos de la Gendarmería, que protegen la zona del monte.
Marruecos cuenta también con una nueva barrera metálica de unos cuatro metros de altura en las proximidades de la frontera. Las concertinas han sido instaladas desde principios de esta semana, y se ha levantado en la vía que conecta Fnideq con el paso fronterizo de Ceuta y busca impedir que posibles concentraciones de personas puedan aproximarse directamente al entorno fronterizo.
El dispositivo no se ha limitado al perímetro fronterizo. Según han informado los medios de comunicación marroquíes y ha podido confirmar Europa Press, los controles se han extendido hasta la localidad más próxima a la frontera, Castillejos, a apenas dos kilómetros del perímetro marroquí. Allí se ha establecido un primer filtro de seguridad. “Castillejos está tomada por los militares y los gendarmes”, ha asegurado un ceutí que ha viajado a Marruecos estos días atrás.
En paralelo, el despliegue en el lado español también se mantiene desde la pasada noche. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil se encuentra en el mar con sus embarcaciones, mientras en tierra controlan la frontera tanto militares como agentes de la Policía Nacional.
El refuerzo en ambos lados se produce después de que el 30 de julio se produjera la entrada masiva de 80.000 personas, según ha referido la ministra de Defensa, Margarita Robles, en su visita q Ceuta el pasado miércoles.