La Policía Nacional ha desmantelado una presunta red criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, además de delitos vinculados a la prostitución y contra la salud pública. La operación se ha saldado con cinco arrestos: tres en la provincia de Soria, uno en Burgos y otro en Murcia. Las pesquisas han permitido desarticular un entramado que captaba mujeres sudamericanas en situación de vulnerabilidad para explotarlas en dos prostíbulos ubicados en Soria y Burriana (Castellón).
Según la Subdelegación del Gobierno, en un comunicado difundido por Europa Press, la investigación arrancó en febrero tras el testimonio de una víctima que narró cómo fue captada en su país y trasladada a España con fines de explotación sexual.
Los agentes confirmaron la existencia de una organización con una estructura definida y reparto de roles: captación, traslado, alojamiento, control y explotación de las mujeres. Además, se acreditó la presencia de un quinto implicado que ejercía tareas de dirección y coordinación del grupo.
La red se centraba en captar principalmente a mujeres de origen sudamericano en contextos de especial vulnerabilidad y, una vez en España, las conducía a los inmuebles donde eran obligadas a ejercer la prostitución.
Desarticulada en Cádiz una organización criminal dedicada a la trata de mujeres con fines de explotación sexual
Europa PressDoce arrestos, 12 mujeres liberadas y 13 registros tras una operación policial en Cádiz que destapa una red que captaba extranjeras vulnerables y las controlaba con amenazasEn paralelo, sumaban mujeres ya residentes en el país mediante el sistema de "plazas", un falso alojamiento temporal que, en realidad, era el lugar donde debían atender a los clientes.
Las víctimas recibían únicamente el 50% de los ingresos generados por los servicios, mientras el resto era apropiado por la organización.
La Policía Nacional libera a 18 mujeres víctimas de explotación sexual en Murcia
Europa PressLa Policía libera a 18 mujeres explotadas en Zarandona; caen 16 integrantes de una red que captaba extranjeras vulnerables, imponía deudas, controlaba salidas con videovigilancia y distribuía drogas en el prostíbuloLa incorporación de nuevas mujeres se veía favorecida por el contacto entre víctimas y otras personas en situación de necesidad, ampliando así el alcance del entramado.
SanteríaPara mantener el sometimiento y prolongar la explotación, los miembros del grupo utilizaban rituales de santería, prácticas arraigadas en los países de origen de muchas víctimas, como mecanismo de control psicológico. La investigación constató también que la red obligaba a firmar contratos de arrendamiento para simular una actividad legal y eludir responsabilidades.
Sin embargo, las estancias de los prostíbulos se destinaban exclusivamente a la prestación de servicios sexuales. Las mujeres no podían descansar allí y se veían forzadas a dormir en un espacio común con varias camas y un sofá. También permanecían disponibles de forma permanente para atender a los clientes y, en ocasiones, eran forzadas a mantener relaciones sin preservativo o a consumir sustancias estupefacientes cuando así lo solicitaban los usuarios.
La organización suministraba además fármacos para la disfunción eréctil, destinados a su venta y uso durante los encuentros, canalizando los beneficios mediante pagos en efectivo y a través de datáfonos instalados en los propios locales.
Tres detenidos en SoriaLa fase operativa concluyó con la detención de los cinco integrantes, tres en Soria, uno en Burgos y otro en Murcia, y con dos entradas y registros en los inmuebles utilizados como prostíbulos.
Durante los registros, los agentes intervinieron documentación relativa a la explotación sexual y fármacos para la disfunción eréctil preparados para su comercialización entre los clientes. La autoridad judicial ordenó, además, medidas cautelares sobre uno de los inmuebles investigados.